Elecciones 2021
Las elecciones a los Consejos de Residentes Españoles (CRE) celebradas en mayo de 2021 permiten reflexionar sobre el funcionamiento y los retos de la participación de la ciudadanía española en el exterior.
Los CRE son órganos consultivos y de participación ciudadana adscritos a las oficinas consulares de España. Su función principal es actuar como puente entre la comunidad española y el consulado, asesorar sobre sus necesidades y contribuir a la defensa de sus derechos civiles, sociales, culturales y administrativos. Sin embargo, la realidad dista mucho de este ideal.
Desde la PCCO nos sentimos orgullosos de haber impulsado la creación del primer CRE en la demarcación de Toronto. Ayudamos a la formación de la candidatura Comunidad de Residentes en Canadá (CRC), formada por españoles residentes en la Costa Oeste, de la que resultaron elegidos tres representantes para el periodo 2021-2026. Por otro lado, se presentó de manera independiente la candidatura Creando Comunidad, integrada por residentes en Ontario, que obtuvo cuatro representantes.
Estos resultados, sin embargo, no son sorprendentes. Cuanto mayor es la distancia respecto al consulado, más difícil resulta obtener representación. Esto es especialmente evidente en demarcaciones consulares tan extensas como la de Toronto, que abarca las provincias de Columbia Británica, Alberta, Yukón, Saskatchewan, Manitoba, Nunavut, Territorios del Noroeste y Ontario (aproximadamente el 80% de Canadá o 15 veces España).
Paradójicamente, aunque los CRE están concebidos por y para los ciudadanos residentes en el exterior, en la práctica muchos quedan excluidos del proceso de participación.
El primer gran obstáculo es la propia formación de candidaturas. La recogida de avales exige a los ciudadanos compartir datos personales sensibles, incluyendo documentos identificativos como pasaportes o DNI, lo que genera desconfianza y puede frenar la participación. A esto se suma la exigencia de la presentación presencial de las candidaturas en el consulado. En nuestro caso, esto implica desplazamientos de hasta 4.000 kilómetros, una distancia equivalente a la que separa Madrid de Moscú.
El segundo obstáculo es la ausencia de garantías reales para el ejercicio del sufragio. Los consulados no informan adecuadamente sobre la convocatoria electoral, lo que deja a gran parte del electorado sin conocimiento de su propio derecho a votar. Se habilita una única mesa electoral en Toronto, ignorando por completo la dispersión geográfica de la ciudadanía. Además, se mantiene un sistema de voto rogado y por correo postal que resulta lento, costoso y profundamente disuasorio.
En el peor de los casos, si tanto la solicitud del voto como su envío deben hacerse por correo postal, el coste para el elector puede alcanzar los 56 dólares por persona. Es decir, se penaliza económicamente la participación democrática. Este modelo no sólo desincentiva el voto, sino que lo restringe de facto.
En estas condiciones, que una candidatura situada a 4.000 kilómetros del consulado haya conseguido representación no es solo un logro, sino la prueba del compromiso y la determinación de una comunidad que se niega a ser invisibilizada.
Pero no basta con celebrar este resultado. Es imprescindible señalar las limitaciones del sistema y seguir trabajando por mejoras que garanticen una participación real y efectiva. La democracia no puede depender del código postal ni de la capacidad económica de los ciudadanos.
Por todo ello, desde la PCCO seguiremos trabajando para lograr un CRE que represente de manera real y equitativa a toda la demarcación consular de Toronto.
A modo de cierre, se incluye la información facilitada para dar a conocer el proceso de formación de un CRE en una sesión informativa abierta al público que realizamos el 13 de febrero de 2021.
Presentation CRE 13 febrero